El Proyecto

Sobre el Túnel

El Túnel Santos-Guarujá será el primer cruce inmerso de Brasil, un enlace seco entre las dos ciudades que reducirá el tiempo de desplazamiento de unos 50 minutos a menos de 5 minutos.

Cruce inmerso

Dimensiones del proyecto

Con aproximadamente 1,5 km de extensión, siendo 870 metros sumergidos bajo el canal del Puerto de Santos, el túnel tendrá tres carriles de circulación por sentido, uno de ellos adaptado para la futura implantación del Vehículo Ligero sobre Rieles (VLT), además de áreas dedicadas a la circulación de peatones y ciclistas.

Tecnología

Cómo funciona un túnel inmerso

A diferencia de un túnel excavado, el túnel inmerso se construye con módulos de hormigón prefabricados en un dique seco. Una vez listos, esos módulos se remolcan a flote hasta el lugar final y se hunden, uno a uno, dentro de una trinchera preparada en el lecho del canal, donde se conectan entre sí hasta formar la estructura completa.

La alternativa de cruzar el canal mediante un puente se inviabilizó porque necesitaría ser muy alta para permitir el paso de buques, además de las restricciones por la proximidad del Aeropuerto de Guarujá. La solución de un túnel tradicional excavado también se descartó, ya que exigiría ir mucho más profundo para encontrar un suelo firme, encareciendo significativamente la obra.

Los túneles inmersos representan una solución de ingeniería consolidada a nivel mundial, segura y en plena utilización en los proyectos de infraestructura más desafiantes de la actualidad en varios países. Aunque sea una novedad para Brasil, el historial de esta tecnología y su comprobada eficacia la convierten en una alternativa viable y confiable para futuros cruces subacuáticos en el país.